LAS RAÍCES- PALMAR, hasta el infinito y más allá. Crónica de un desafío…

Hay momentos en el que se alinean todos los astros para poder celebrar una oda al MTB, al equipo, a la amistad y en definitiva, a una suerte de familia que gira en torno a estas dos ruedas. Madrugón, sueño, ojeras,logística, Bar Mariano… pero allí estábamos, puntuales, Gofio Team, Los Barriales TF 24, Bike Experience, familia! Sabiendo que no sería fácil, y hechas las comprobaciones de rigor empezamos lo que será un día para recordar. Un día por que sí; no había carreras a la vista, no había preparación, no había entrenamiento, solo amigos en pelotón camino al norte profundo. Coche de apoyo, conductor de apoyo, pendiente, profesional y a la orden, Alexis, estuvo tan pendiente de nosotros como mordido por no poder hacerla. ¡¡Volveremos!! Así, poco a poco, hablando, con unos y otros y otras, fuimos cumpliendo y sumando km y el horario, flexible pero inexorable, nos miraba con cara de asombro. El jefe oro Sergio, abría el pelotón, un ritmo ligero, azorrado y, sin embargo, ascendente llevaba al grupo a destino en los márgenes temporales correctos. Cuando estás en tu medio y haces que los demás también lo estén sin darse cuenta, el ritmo fluye. ¡Gracias Jefe, por la ruta, la logística y por tirar del grupo! Así, casi sin darnos cuenta y reagrupando el grupo en contadas ocasiones seguíamos en territorio conocido, llegando a la Caldera de La Orotava y desayunando en Aguamansa. Casi 40 km ya y el grupo seguía unido, con buena cara y sobre todo, buen humor. Rumbo a lo desconocido.- Pocos habíamos ido más allá de Chanajiga, y sin embargo queríamos más! Obligaciones de por medio obligaron a varios compañeros a descabalgar sus monturas, con la satisfacción del deber cumplido y con la sorpresa unos de haber llegado y con el desencanto otros, que después de casi 50 km, estaban empezando a calentar. Ahí, donde de repente empieza a aparecer una bruma que trepa por la montaña y ese aire frío que revitaliza continuamos, ligeros y en grupo. Javi, TF 24, una enciclopedia del MTB tinerfeño y un buen rollo que contagia tiraba del grupo, hablaba, ayudaba y aconsejaba: «estás más fuerte que el vinagre», nos decía! Casi nadie! Con un ritmo ligero en un terreno favorable pero con 60 km en las piernas, nos adentramos en el Monte de Agua, donde la Laurisilva nos llevaba en volandas, cerrando cualquier paso al sol, en un terreno vedado a la estrella y exclusivo de las dos ruedas. Ahí, sin apenas dejar de hablar en su lengua ancestral, nuestra amiga Tania no podía dejar de admirar los paisajes que estaba descubriendo; poco a poco, cogiendo confianza y destreza con la MTB, será pura potencia. A las 16.25 hora comanche llegamos al Palmar, felices por acabar la ruta, abrazos, gestos cómplices y brindis agradecidos por la amistad, por el Gofio Team, por el TF-24, por la familia… sólo quedaba celebrarlo.Y así, una ruta, un desafío, una experiencia y 100km más, ¡porque todo suma! Sergio, jefe oro. Javi TF-24, Tania, TF-24, Ale Obón, Javi Arrocha, Tano Méndez, Andrés Fuentes, Romén Rodríguez, Hugo Martínez, Alfredo Pozo, Alexis López y David Cruz.-
VII Hoya del Abade Tenerife MTB Maratón

Los Gofios más noveleros acudieron a la “olla” del Abade. Una carrera con solera y que a cada edición se supera, con una organización y cuidado del ciclista que hacen que el descenso final, complicado, rápido y técnico, sea mucho más llevadero. Con un ejercicio de logística propio de los Gofios, Tano y David, que se dejó los bidones con agua congelada en algún lugar de su congelador, comparecieron en la salida; uno, con los deberes a medio terminar y el otro, sin haber ido a clase. Todo suma… A las 9.30, puntual, dio comienzo la salida con una pendiente en La Vica, donde no sólo las rampas sino también la destreza para no descalarte centraron los esfuerzos por alcanzar las pistas y liberar un poco de tensión. La alegría duró poco y a los pocos cientos de metros comenzábamos la ascensión por El Rincón hasta la carretera TF-24. Ahí, cuando todos sufrimos como nunca, il capiTANO, acostumbrado como está, resopla, se resigna y arranca reventando una pequeña grupeta y llevándose a rueda a uno de ellos. A David, sin fuerzas y sin fuelle sólo quedaba apretar los dientes, buscar un ritmo y tirar, mirando al frente y encontrar alguna referencia. Finalmente, nos agrupamos en el primer avituallamiento junto con nuestro amigo Ramón, un triatleta, con cabeza dura y piernas de sobra. La siguiente vez que lo veríamos, sería en Meta, con su sonrisa y enseres para una ducha. Se nota que la logística Gofio aún no le ha calado… al tiempo!! Tocaba bajar hasta El Rayo nuevamente en dirección a los senderos. Mucho polvo, terreno muy suelto y caídas que veías, oías o intuías. Muchos compañeros de fatigas tuvieron que retirarse por diversos problemas físicos, golpes de calor, deshidratación pero también mecánicos. La dureza de la carrera en sí se vio multiplicada por las condiciones meteorológicas, la “OLLA” del Abade subió la temperatura hasta los 36º de cocción. La parte más divertida se vio empañada no sólo por el polvo sino por las caídas que hicieron que el pie a tierra fuera la nota predominante en los dos tramos de los senderos de La Vica. Ya allí, Tano, con fuerza y determinación arrancó definitivamente aprovechando su potencia en la subida, los senderos angostos, y despegó. Mientras, David, sin piernas, sin agua y casi sin cabeza, renqueaba mirando como la marca de sus cubiertas tardaban una eternidad en volver a pasar delante de sus ojos. Volviendo por la zona de Las Calderetas, sabes que tienes tu coche aparcado a apenas 400 metros y continuar es de Gofio, de auténtico Gofio, sufridor. Aún con el desvío en la mente, decides continuas con la vista fija en el suelo, en el GPS y en buscar alguna referencia. Como siempre, algo habitual ya, cada uno rodó mucho tiempo solo, a solas con sus pensamientos y en las ganas de cruzar la meta. Cuando llegas al último avituallamiento, km 43, tu cuerpo escombro se arrastra buscando agua como en el desierto y Tano, al que le había dado tiempo de echarse una siesta y saludar a casi todo el pelotón esperando por David, rellena sus bidones, le pasa fruta, algo de azúcar y un bidón nuevo. Salieron juntos nuevamente; Tano, como si lleváramos 15 km de paseo con los amigos, marca el ritmo. “Capi, no puedo, voy fundido, gracias por esperarme pero tira tú, nos vemos en meta, cuenta con ello”! Menuda bola le mandé; si hubiera sabido cómo volver a Las Calderetas, no me ven en La Victoria ni de coña! Km 43 y piensas “bueno, de aquí a la Victoria sí que es todo bajada…”. Principal mentira del ciclismo: “nunca es todo bajada”. Así vamos a Fuente Fría, ¡dios, cómo odio esa pista, no me gusta ni el color de la gravilla! Subimos a Pino Carretón y sin saberlo porque la logística Gofio nos invita a ir así, a lo loco por estas carreras de dios, nos esperaba Pata del Guanche. Una última subida y ya sí que sí, todo bajada: MENTIRA. No había noticias de Tano, el capitán, buque insignia donde esté, iba con velocidad de crucero directo a meta, con la mente puesta en su verdadera grupeta, esa que siempre está ahí, empujando y esperando, esperando y empujando. Bajó tan rápido, con tantas ganas, que se saltó el desvío de bajada y regaló, juntos con otros exploradores, varios km de más. Sobrado! David, en mitad de la nada, decidió posarse y hacer un picnic en mitad de la pista Pata del Guanche; un poquito de agua, un fisco de isotónico, unas barritas, sal, geles, todo lo que trancó. En este deporte siempre la solidaridad prima, y todos y cada de los que pasaron a mi lado, me preguntaron cómo estaba y si necesitaba algo. Ninguno traía cerveza así que los dejé marchar con una sonrisa y un “gracias”. Llegado al cruce de El Rincón, ahora sí, tocaba bajar, era el momento! Con 50km en las piernas no disfrutas igual pero había curiosidad por conocer nuevos senderos, el barranco urbano y la llegada a meta. Senderos muy técnicos, S lentas y sueltas dieron paso al barranco urbano, túnel y pasarela de madera hasta entrar en las calles de La Victoria, donde el parque urbano y su mini circuito nos llevaron hasta la línea de Meta. Allí, exhaustos, con el polvo aún en suspensión a nuestro alrededor, preguntamos por los nuestros, sonreímos por haber acabado y nos abrazamos al ver que una vez más, la logística Gofio, esa que mide el poder de la cabeza y el corazón, volvió a rendir a pleno pulmón y nos llevó, a unos mejor que a otros, hasta el Corazón de La Hoya del Abade.
Magma Bike – El Hierro – 2019

Todas las generaciones tienen una leyenda… Como no podía ser de otra manera, el Gofio Team partió rumbo a la isla del meridiano para participar en una carrera que siempre tiene un encanto especial; sin lugar a dudas #Magmabike es, por lo decirlo de alguna manera sin ofender al resto, la mejor carrera del archipiélago. Con esa premisa, partió la expedición del equipo a tierras herreñas con los nervios propios de novatos y habituales de la carrera, comenzaron los preparativos; recogida de dorsales y con algo de tiempo para descubrir una isla tan pequeña como encantadora y atractiva. Con las instrucciones claras de nuestra directora de equipo Nuria “pedalear, disfrutar, y llegar enteros a La Restinga” los nueves integrantes del equipo que este año participó en la carrera recogieron sus bicicletas; unos con la ilusión de su primera participación y otros con la lección aprendida de años anteriores en los que disfrutar y sufrir se confundían en el imaginario Gofio. Todos juntos en una salida neutralizada en la que estaban las mejores monturas de Canarias, dio comienzo la carrera a las 9.45. Gofio Team rodaba junto, disfrutando de unos nervios que, sin saberlo, presagiaban un día épico, de épicas consecuencias. Nunca se puede tener todo controlado y así, nuestro muy querido compañero Andrés Fuentes vio como su bicicleta dijo basta. El ojo experto de Jesús le advirtió que había roto el núcleo, el condensador de fluzo y hasta el alma de sus dos ruedas… Las cosas no empezaban nada bien para el equipo; una de nuestras mejores bazas en carrera y en la plaza veía como sus opciones de competir se esfumaban sin remisión, pero… en situaciones desesperadas aparecen los héroes! Pablo, que lo había visto todo desde la barrera, se ofreció a dejarle su bicicleta: un misil con doble suspensión del que a Andrés le costó separarse. Al final, con alguna lágrima se la devolvió a su legítimo dueño (mil gracias de parte de todo el equipo @saraadortaa) Así, aún con la mirada en el retrovisor maldiciendo la mala suerte de Andrés y sin tener nuevas noticias de él, partió la carrera y el grupo poco a poco se fue recolocando, buscando su propio ritmo, sensaciones y buscando una rueda amiga. La frase que todo corredor de la Magma grabó a fuego llegó como un mazazo: “plato pequeño, piñón grande, aprieta el culo y dale duro”; apenas si habían discurrido 11 km, y las piernas aún en frío comenzó la cronoescalada. 10 km de permanente ascensión con repecho inicial que te hace plantear por qué te gusta sufrir encima de la bicicleta… simplemente, nunca encuentras la respuesta y hoy, varios días después tienes ganas de repetir! Así, entre pinos, laurisilva, senderos técnicos y bajadas rápidas, rodeados de hierba alta o entre bosques tupidos fuimos pedaleando en una continua lucha entre cuerpo y mente. Cuando el cuerpo decía basta, la cabeza tiraba un poco más repitiendo eso de “no querías mountain bike, no querías mountain bike…” La satisfacción de llegara meta siempre puede más! Y de repente, en medio del crujir de las ruedas en la pinocha y de las respiraciones agitadas que denotan el esfuerzo de todos, de la nada retumba unas frases que marcan el ADN del Gofio Team: “un gofio nunca pedalea solo…”, “ un gofio sólo sabe pedalear, pedalear y pedalear…”; “un gofio no se queja, solo pedalea y sufre”… Como un rayo en una noche despejada aparece Andrés, con una bici prestada a la que nada ha tenido que hacer, empujado por una renovada ilusión que va dejando ciclistas a su espalda. LEGENDARIO!! Salió de El Pinar con 20 minutos de retraso de la salida oficial, y ahí comenzó su carrera, subiendo, adelantando, sufriendo… pero sobre una doble todo se ve diferente. Entre vistas espectaculares, con el Teide de fiel testigo, con un público entregado al esfuerzo de todos, y con el dilema entre el deseo de llegar a meta y de que nunca se acabase esta edición, comenzó el último tramo de bajada; 19 km de velocidad, control y tensión hasta llegar a la plaza de La Restinga, donde el Gofio Team si que nunca tiene rival.Y así, poco a poco fueron llegando todos los integrantes del Gofio Team a meta; una meta que para todos significó un nuevo paso al frente y descubrió nuevos desafío superados; una meta que siempre colmó las aspiraciones de los más incrédulos, de aquellas y aquellos que siempre están detrás de nosotros y que nos empujan aunque no los veamos, ya sea desde la meta con un libro en la mano y una cerveza en la otra, a aquellas que estaba en casa rezando para que volviéramos enteros, de aquellos que se quejan de subir mal, de los que bajan como un rayo, de los que día a día superan dolores de espalda, cuello y muñecas marcando el camino alos demás, de los grandes que bajan como niños con bicicletas nuevas, de aquellos que mejoran en el temido jable oyendo a la voz de la experiencia y de como un simple gesto de los talones puede hacer que vueles, de ese pibe que anda bastante, que es un valor seguro y que todo equipo debería tener uno, que ganó a su cuerpo con una mente tan fuerte como avispados y esperados son sus comentarios, de un nuevo integrante del Gofio Team que parece un viejo amigo que se reencontró con lo que buscaba en un equipo, de uno que aprende de todos y cada uno de ellos y que sin frenos, algo que le era de sobra conocido, llegó a meta, y por supuesto, de uno que superando todos los retos propios y ajenos, voló hacia La Restinga, celebrado un día especial de cumpleaños donde salió todo a pedir de boca y donde una vez más la familia GOFIO TEAM demostró que “UN GOFIO NUNCA PEDALEA SOLO”.
Ultra-Bike Lanzarote 2019

Sólo l@s ciclistas conocen esa inexplicable sensación. Llevas meses entrenando para una carrera, una meta. Entrenas, comes, inviertes en tiempo y dinero y no piensas en otra cosa más que en esa carrera, esa meta. Y cuando en plena carrera llega el inevitable sufrimiento, porque siempre se sufre, piensas si ha valido la pena, que a ti no te pillan más, que no hay necesidad de esto, si tu no eres un PRO para qué estas palizas. Llegas a meta y ¿qué haces al día siguiente? Pues vas y ¡te apuntas a otra! La pregunta de por qué al día siguiente estás mirando el calendario de carreras para ver a cual te apuntas, no tiene respuesta lógica. O por lo menos para l@s no ciclistas. Pero así somos. En nuestro caso, salimos muy eufóricos de FUDENAS 2018, nos engolosinaron con apuntarnos a la ULTRABIKE LANZAROTE 2019 y, por supuesto, caímos. Nos aventuramos a la Ultra pero no caímos que tras FUDENAS vendrían las Navidades y que las tardes de invierno se acortan, no dando tiempo a entrenar entre semana. Así que la supuesta forma que llevábamos en FUDENAS desapareció casi por completo. Pero «los gofios» somos unos guerreros y nos fuimos a la Ultra con muchas ganas de descubrir rutas nuevas.
Fudenas 2018

Ese subidón que se siente al entrar en meta es lo que nos engancha. No solo son los 153km de la carrera, son los muchos km recorridos en los entrenamientos, todo el tiempo que has sacrificado de estar con tu familia, tus amigos, te acuerdas de los ánimos de todos los que te han apoyado para conseguirlo, mucho esfuerzo tuyo y de los tuyos por estar ahí, cruzando esa meta. Gritas de felicidad, rabia, orgullo, agradecimiento. No sólo has pedaleado tú hasta esa meta, lo han hecho también los tuyos. No has pedaleado solo. Da igual el puesto, has ganado, hemos ganado!
Foto Oficial 2018

Por fin tenemos foto de equipo, os presentamos nuestras nuevas equipaciones para esta temporada.
Gofios en la Magma Bike 2018

El equipo Gofio Team acudió puntualmente a su cita con la Magma Bike 2018. Fueron 9 miembros del equipo los que participaron en esta edición. El sábado amaneció frío y lluvioso, por lo que no nos esperaba un día placentero. El primer tramo de la carrera,fue un camino tortuoso de subida interminable, luchando contra el frío, la niebla y el viento en contra, cada uno intentando encontrar su ritmo y pasar este «calvario» de la mejor manera posible. Los primeros gofios en coronar fueron Andrés, Sergio y Miguel, que tuvieron la suerte y disfrutar de un poco las vistas del golfo, mientras que el resto de Gofios, se tuvieron que conformar con ver y disfrutar de la llanía, unos senderos espectaculares, divertidos y de puro MTB. La bajada fue espectacular, trepidante y muy pero que muy divertida, aunque algunos de los gofios se tiraron al suelo, porque un gofio no se cae, se tira, todos llegaron de la mejor manera posible al picón, donde los más veteranos en el lugar, que no los más viejos, demostraron sus conocimientos del terreno y habilidades, hacemos mención especial a Jesús, que dejó su bicicleta y sacó el cohete para dejar a los demás gofios boquiabiertos con sus adelantamientos y descensos trepidantes. Lo mejor de todo fue que todos los Gofios cruzaron la meta, con más o menos rasguños, más o menos cansados, pero todos con la cabeza alta y la sonrisa en la boca. Una vez en la restinga, cruzada la meta, empezó realmente la carrera para los Gofios, pero «Lo que pasa en la Restinga, se queda en la Restinga». ¡El año que viene más y mejor!
Gofio Team, a la conquista de Gran Canaria

Este fin de semana, por fin, nos fuimos a Gran Canaria. Una gran experiencia disfrutando de la isla vecina. Los amigos de IOX Films nos acompañaron durante el viaje y nos han grabado este vídeo. Gracias y gran trabajo.